Partida de Bolt Action

Vaya partida hoy…

Jugamos el escenario de Demolición en la mesa nevada. Cada uno establece una base en su lado de la mesa y el primero que tenga una unidad en contacto con la base del enemigo al final del turno gana.

Los alemanes tenían su base oculta detrás de un bosquecillo y los rusos cerca de unas casas abandonadas.  El despliegue comenzó con la infantería rusa, su tanque y la temida caballería cosaca apuntando claramente a tomar el camino más corto hacia la base alemana, con dos unidades de granaderos para defenderla. Mientras, la base rusa tenía artillería y un nido de ametralladora esperando al blindado y el grupo de infantería de asalto de élite alemán montados en un camión.

El momento álgido de la partida lo protagonizó el equipo de asalto alemán, que fue encabezado por el blindado que atrajo el fuego de la artillería a cosa de quedar inmovilizado, pero permitió que en el segundo turno los veteranos de asalto y el equipo de lanzallamas se plantaran a la altura del objetivo gracias al conductor del camión y a la diosa fortuna, que se pusieron de acuerdo para equivar todo lo que les tiraron: fuego de ametralladora, obuses, fusilería…

Pero lo mejor estaba por llegar…Con los veteranos desembarcados en el objetivo y el lanzallamas en el camión a la espera de las circunstancias, el general alemán veía la victoria atrapada en su puño de hierro.  Sin embargo, con la misma alegría con la que llega, la fortuna puede en cualquier momento cambiarse de bando.

Los cosacos, viendo que la derrota sólo podía evitarse destruyendo a los veteranos antes del final del turno, dieron la vuelta a sus caballos y espolearon sus monturas que llegaron al asalto de los alemanes al límite de la distancia echando espumarajos por al boca.
Sólo tras un sangriento combate, consiguieron echar a los veteranos, que pese a ser derrotados consiguieron infringir fuertes bajas a la caballería.  A la vista de que la unidad con lanzallamas todavía podía tomar la posición, se reagruparon cerrando el paso a cualquiera que quisiera llegar hasta la base sin pasar por encima de sus cadáveres.

El resto del turno fue una vorágine de intentar destruir al camión y sus ocupantes mientras que los alemanes hacía llover plomo sobre los cosacos hasta que sólo quedó su líder  Al final, fue el oficial ruso el que, tomando su subfusil, vació el cargador sobre el camión, que explotó matando a sus ocupantes
Después de destruir la amenaza y con el ejército alemán mermado, los rusos pudieron concentrarse en ir eliminando la oposición hasta llegar inexorablemente a tomar la base alemana en el turno 5

Gran partida, en la que influyó mucho la suerte.